¿Qué mejor frase para empezar mi primer blog que la frase que siempre muestra el primer programa escrito por los programadores de medio mundo?
De ahora en adelante, y si esta iniciativa no se queda en el camino, con este blog sin grandes pretensiones trataré de expresar todas esas reflexiones que puede llegar a tener un datil ilicitano en medio del caos y bullicio de la capital de España.
Espero que la idea salga bien, ¿os apuntais?